En interiores se priorizan patrones cardioides para reducir ruido ambiental, con lavaliers discretos cuando haya movilidad. En exteriores se usan cañas y filtros para protección contra viento, junto a una grabadora externa.
Se considera el tamaño del equipo y la facilidad de uso; el objetivo es obtener claridad de voz y ambiente sin saturación. Se prueban los niveles de experiencia auditiva y se ajustan para evitar recortes o ruido de fondo.
Monitoreo y control de ruido
Se monitoriza en tiempo real con auriculares y se registran ajustes de ganancia para evitar picos. El viento requiere uso de viento y filtros para evitar ruidos.
Se planifican pausas para comprobar la claridad entre tomas y evitar diferencias de sonido entre escenas. Se documenta la ruta de la señal desde el micrófono hasta el grabador para facilitar el ajuste en edición.
Almacenamiento y transporte
Se transporta el equipo de audio en maletas acolchadas para evitar daños y se protegen los conectores con protectores de carretera. Se lleva un kit de cables de repuesto.
Las tarjetas se formatean y se etiquetan según escena para evitar confusiones en la edición. Se verifica la compatibilidad de formatos entre el grabador y el software de edición al momento de la entrega.
Resultados y revisión
Después del rodaje se revisan las tomas de audio para terminar con una base sólida de sonido. Se identifican cortes, ruido y posibles mejoras para futuras tomas.
La documentación de micrófonos y posiciones facilita la corrección en la edición y la consistencia entre escenas. Los cambios a partir de la revisión se reflejan en la versión final y en las notas para el equipo.